“No” de Pablo Larraín: “Sí” hay que ver esta película

La cinta, protagonizada por Gael García Bernal, se enfrenta a “Amour” en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa

Hace años quedé con un chileno una noche. Un amigo mío, antes de salir de casa, me dijo: “Ten dos cosas claras: no le digas que el pisco es peruano y vete acostumbrando a que cada frase que diga la remate con ‘huevón’”. No podía estar más en lo cierto. Así que, si se va a enfrentar a ver un filme chileno por primera vez, haga dos cosas antes de salir de casa: pásese un bastoncillo por los oídos para afinar su agudeza comprensiva y prepárese para escuchar un centenar de veces la palabra “huevón”.

Imagen durante la grabación de No“Lo que van a ver a continuación está enmarcado dentro del actual contexto social”. Esta frase la repite hasta dos veces un Gael García Bernal que demuestra, una vez más, su camaleónica capacidad actoral. Si en “Diarios de motocicleta” se metió en la piel del argentino Che Guevara –con sus fans y sus detractores– en “No”, la última cinta del director chileno Pablo Larraín, es René Saavedra, un joven publicista santiaguino exiliado por la dictadura que se enfrenta a la titánica tarea de diseñar la campaña del “no a Pinochet”.

1988: Mike Tyson derrota a Michael Spinks en contra de lo que todo el mundo pensaba y Tyson alcanza el clímax de su carrera.

1988: Pinochet se enfrenta a un plebiscito (que él mismo convoca)  obligado por la presión internacional. De nuevo, David contra Goliat. El general se juega su permanencia en el poder. “¿Sí?” o “¿No?” Son las preguntas que los chilenos deberán hacerse y responder después de 27 días de campaña electoral en la que cada bando hará uso de 15 minutos diarios de publicidad en televisión.

La revolución será televisada
Mientras en Madrid las pintadas y grafitis de las calles del centro, tras el 15M, aseguran que la revolución no será televisada, en Chile en el 88 el medio fue más que nunca el mensaje. “No fue el Che Guevara […] Esta fue una revolución hecha a través de la televisión, no de la radio, ni de los periódicos”, matiza Larraín, hablándonos de un tiempo y de unos hechos que parecen imposibles en la actualidad. ¿Que la caja tonta fue el revulsivo de un cambio sin precedentes? Dichosos sean los ojos…

Celebración del éxito del No

Pero así fue. Con un eslogan cocacoliano, “La alegría ya viene” y un logo, un arcoíris, que podría hacer las veces de bandera el Día del Orgullo Gay, Pinochet hubo de comerse sus cínicas palabras: “Analíceme. Si hice una cosa mala, perdóneme. Pero, creo que sumando y restando, tengo más a favor que en contra”. No fueron los muertos ni las atrocidades los que derrotaron al espectacular crecimiento económico que tantos resortes dio al General para manipular las conciencias del pueblo chileno. Fue una campaña de alegría y esperanza la que aplastó el “sí a Pinochet”.

Cínico yo, cínico tú
Si bien García Bernal no es un Don Draper rancio, altivo e indiferente a todos y a todo lo que pasa a su alrededor, tampoco podemos decir que su personaje registre las más altas cotas de la ética. “Como espectador nunca logras adivinar qué está pasando por su cabeza”, dice Larraín.

Por tanto, el cinismo del dictador no es el único que se ve en la película: el mundo de la publicidad es retratado como es, sin artificio ni glamour. Es más, el mismo genio que idea el hilo argumental de la campaña del “No”, que pasa por imágenes festivas y alegres de un Chile que busca y encuentra su futuro en las artes y la esperanza, también es el responsable de la presentación de la telenovela “Bellas y audaces”, algo que, desgraciadamente, se enmarcaba en el contexto del Chile de la época.

¿Cuánto ha cambiado el país andino desde entonces? “Desde 1989 estamos viviendo en un país en el que tenemos que pagar por todo, por la educación, por la salud, todo se vende… Hemos seguido viviendo en el modelo impuesto por Pinochet, y es el que nos tiene en las circunstancias que vivimos”, explica el director.

Una verdad contada a medias
Pese al increíble testimonio documental de las casi dos horas de película, hay quienes critican que la cinta, filmada para dar más realismo en el soporte de vídeo U-matic 3:4 usado a finales de los 80, deja un poco de lado la labor que gran parte de la sociedad chilena realizó a favor del “No”. Es el caso de Ana Molina, actualmente jueza en Santiago, que cuenta a Madrider el importante papel que jugaron algunas personas en la formación de sectores desfavorecidos del país que tenían miedo a votar en contra de Pinochet o ni siquiera sabían cómo hacerlo.

Gráfico resultado plebiscito 1988Derrocar al dictador fue tarea compartida, aunque en  “No” parezca sobre todo que el 55,99% de los votos en contra de Pinochet los consiguió la campaña televisiva. Esto y la presencia irrelevante del personaje de Antonia Zegers que, curiosamente, es esposa del realizador del filme, son los “peros” de la cinta candidata al Oscar. Los pros son muchos. No pierdan tiempo, huevones, y vayan a verla. Y para los enamorados de Violeta Parra, ojo al dato: su sobrina, Javiera Parra, aparece en la grabación de los jingles de la franja del “No”.

Web oficial: http://www.nolapelicula.cl/
@NOlapelicula
* Fotos de la página oficial y gráfico de elaboración propia

¿A qué le quieres decir “NO”? #VamosadecirqueNO ¡Publica aquí tu petición!

María S. Robles / maria@madrider.es

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cooltura y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s